jueves, 24 de enero de 2008

♦♦♦ EL PODER DEL ESPIRITU SANTO ♦♦♦


Ahora bien, el punto es que hoy no puedes hablar físicamente con El Padre, ni con Jesús, es decir no puedes verles ni tocarles, pero a quien si puedes ver y sentir es al Espíritu Santo porque así lo determinó Dios en su excelsa sabiduría.
Esto quiere decir, que tal como Jacob, Moisés o Elías podían tener una relación directa con el Padre, y el pueblo le veía en diversas manifestaciones de su poder, y así tal como Pedro, Juan, y el resto de los apóstoles tenían una relación directa y contacto físico con Jesús, de esa misma manera hoy, cada hijo de Dios puede tener una relación directa con experiencia física y tangible que se puede sentir, ver y oler con el Espíritu de Dios.
No necesariamente tu experiencia con el Espíritu Santo será igual a la de otros, Él es único y se manifiesta de manera especial y única en cada cual según su voluntad “testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.” (Hebreos 2:4)
Lo que es un hecho es que ¡SI ES POSIBLE QUE TU PUEDAS SENTIR SU PRESENCIA!. Y si crees entonces que el Espíritu Santo no vive en ti entonces pídeselo al Padre, Jesús dijo “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11:23). Esta es una promesa viva de Jesús para ti, te dice que pidas al Padre te de el Espíritu Santo.
No a cualquiera le es dado el Espíritu de Dios, quizá por ello nunca lo has sentido, ya que solo es para quien le obedece “Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.” (Hechos 5:32).
El Espíritu Santo se puede recibir a través de la imposición de manos o bien puedes ser lleno de Él en medio de la alabanza, o de la adoración o como sucedió el día del pentecostés, en medio de una predicación. Dios puede llenarte de su Espíritu en cualquier momento, pero es menester que tu lo permitas, tu debes darle libertad al Espíritu de Dios para que Él te toque y sientas Su presencia... Cuando antepones los prejuicios que te impiden creer en el poder de Dios manifestado tal y como se lee en las Escrituras, te será prácticamente imposible sentir el toque del Espíritu Santo, y no tendrás la experiencia de hablar en Lenguas extrañas para ti, o de sentir el gozo de Dios que se manifiesta en una alegría muy especial que va más allá de tu entendimiento, o que te sea imposible sostenerte en pie y seas postrado para adorar en una comunión muy intima y especial con Dios, o en otra de tantas maneras como se experimenta la presencia del Espíritu Santo en cada uno cuando se es bautizado en el Espíritu de Dios. “Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.” (Hechos 8:14-17)
“Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban”. (Hechos 19:6)
Quiero aclararte algo. Cuando recibes a Jesucristo en tu corazón y le reconoces como el Señor y Salvador de tu vida, después de arrepentirte de tus pecados, tú eres SELLADO con el Espíritu Santo. “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Efesios 1:13)
Este sello implica que el Espíritu de Dios ha hecho morada en ti, por eso Pablo afirma que tu cuerpo es templo del Espíritu Santo “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:19). Así pues el Espíritu de Dios trabaja en ti y comienza a transformar tu vida. La Biblia dice: “Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo” (1 Corintios 12:3). Sin embargo, esto no significa ser lleno del Espíritu Santo ni ser bautizado en el Espíritu Santo.
¡¡ Cuando esto sucede, tu entregas todo tu ser, tu cuerpo, tu mente, tu corazón, tu alma y tu espíritu a Dios y esto te permite sentir, ver, tocar, oler y convivir con Dios en la persona de Su Santo Espíritu. !!
¡¡Vive en el Espíritu.!! Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Romanos 15:13)
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén. (2 Corintios 13:14)

3 comentarios:

Tatiana dijo...

la verdad que... cuando sientes el espíritu santo, sientes gozo, paz, alegría, es algo inexplicable! hoy... por primera vez... sentí el espíritu santo!! aleluya!! sentí que me alzo el brazo y me toco las manos!! como durante 7 minutos estuve yo con mis manos levantadas! y se balanceaban y se movian, totalmente solas!!

Anónimo dijo...

yo quiero anhelo deseo sentir la presencia del espíritu santo.

Anónimo dijo...

si alguien quiere ayudarme en mi camino hacia Dios este es mi correo
(apocalipsis-22-6@hotmail.com)
necesito ayuda me siento atacado
siento como si no supiera buscar de Dios a veces me siento del mundo
solo se fallar.
Quiero buscar de Dios necesito sentir su presencia